Texto: Maximiliano Provenzani Ilustración: Andrés Bisserier El cuero del cerdo es duro y resistente, pero después del primer esfuerzo su consistencia es muy, muy tierna. Apenas el filo del cuchillo se hunde, la carne se abre mansa y se afloja la tensión a cada lado del surco; las fibras, la grasa, los nervios, el músculo, […]

Ilustración: Ignacio Spotti Texto: Gabriela Cancellaro No puedo escribir este cuento. Miren a ese nene. Mírenlo. Mírenlo bien, un rato largo, si pueden, si aguantan. Mírenle los brazos, las piernas, mírenle el hambre tan ahí a la vista. Mírenlo y después vuelvan. ¿Entienden? ¿Es que ustedes podrían ponerse a imaginar una historia viendo a ese […]

Ilustración: Gonzalo Gerardin Texto: Esteban Demaestri Anoche, entre medio del insomnio, pensaba sobre el asunto y se me ocurrió que puede ser un tipo que está marginado en el laburo, que todo el grupo como que lo aísla, siente que no pertenece y quiere hacerlo, escucha que los compañeros comentan de los asados que hacen […]

Texto: María Álvarez Ilustración: Gustavo De Tanti El hambre manda. Cuando tenés hambre te ponés de malhumor, como los chicos. No te gusta comer demasiado, y sin embargo a veces lo hacés, sentir el cuerpo pesado es una de las formas de estar segura de que existís. Lastimarte también, quizá. La comida, como el cuerpo, […]

Ilustración: María Sanzol, Texto: Natalia Méndez “El timbre va a sonar de momento a otro”, piensa la madre. Lo piensa mientras va al comedor a revisar por décimo novena vez que todo esté en orden. Lo piensa y se lo repite como un mantra: “Ahora suena el timbre. Ahora suena”, y acomoda la punta del mantel […]

Ilustración: Pablo Alonso, Texto: Karina Ocampo A Valeria la invitaron a último momento. Se casaba mi mejor amiga, así que cuando se lo conté me contestó que iba a ser un relleno igual a esas gigantografías de cartón con sonrisa congelada. -Los amigos del novio quieren chicas –dije mientras caminábamos por la playa. Ella no estaba muy convencida. […]

Texto: Juan Cruz Balián, Ilustración: Pablo Alonso Llora porque tiene hambre. Llora porque tiene que comer y es demasiado chico, un ananá de piel suave que entra en los brazos, que encaja perfecto en los pechos hinchados, que sabe llevarse el pezón a la boca y tragar de a poquito, con constancia, mientras la madre […]